Café en el espacio: porque ni flotando se olvidaron del espresso
Tomar café en la Tierra ya tiene suficiente ciencia, pero alguien decidió que también había que hacerlo flotando a cientos de kilómetros de altura. Esta es la historia de la ISSpresso y de cómo el espresso terminó llegando al espacio.
En simple:
- Los astronautas ya tomaban café antes de 2015.
- El problema era preparar algo parecido a un espresso en microgravedad.
- En 2015 llegó a la Estación Espacial Internacional la ISSpresso.
- La desarrollaron Argotec y Lavazza, en colaboración con la Agencia Espacial Italiana.
- La astronauta Samantha Cristoforetti preparó el primer espresso en microgravedad el 3 de mayo de 2015.
- Y sí: tomar café sin gravedad es bastante más complicado que apretar un botón.
Café en el espacio: partamos aclarando una weá
El café en el espacio no apareció recién en 2015.
Los astronautas llevaban décadas tomando café de distintas formas.
Lo novedoso fue otra cosa:
hacer un espresso de verdad en microgravedad.
Porque preparar café en la Tierra es relativamente sencillo gracias a una pequeña colaboración que solemos dar por sentada:
la gravedad.
El agua cae.
El café queda en la taza.
Tú no tienes que perseguir una esfera de espresso flotando por la cocina.
Bastante práctico.
En el espacio, esa parte del contrato deja de funcionar.
El problema no era mandar café para arriba
Eso se puede hacer.
Café soluble, bebidas preparadas y sistemas de hidratación ya formaban parte de la alimentación de los astronautas.
El problema era decir:
ya, hagamos un espresso.
Ahí empiezan las preguntas.
¿Cómo haces circular agua caliente?
¿Cómo controlas la presión?
¿Dónde termina el líquido?
¿Cómo evitas que aparezcan gotas calientes flotando dentro de una estación espacial llena de equipos electrónicos?
Y probablemente la más italiana de todas:
¿vamos a aceptar realmente que una astronauta italiana pase meses tomando café soluble?
Al parecer no.
Y ahí apareció la ISSpresso
La máquina se llamó:
ISSpresso.
Sí.
ISS + espresso.
No estuvieron tres meses buscando el nombre.
Fue desarrollada por la empresa aeroespacial italiana Argotec junto a Lavazza, en colaboración con la Agencia Espacial Italiana (ASI). La propia ASI describe la ISSpresso como una máquina diseñada específicamente para preparar café y otras bebidas calientes en la Estación Espacial Internacional. Puedes revisar la ficha del experimento ISSpresso de la ASI.
La máquina fue enviada a la estación en abril de 2015 a bordo de una cápsula Dragon.
O sea:
la humanidad había desarrollado cohetes reutilizables, estaciones orbitales y brazos robóticos gigantes…
y había llegado el momento de resolver la weá realmente urgente.
El espresso.
El 3 de mayo de 2015 pasó
La astronauta italiana de la ESA Samantha Cristoforetti preparó el primer espresso en microgravedad el 3 de mayo de 2015.
Lavazza registra incluso la hora:
12:44.
Porque obviamente si haces el primer espresso espacial de la historia no vas a poner simplemente:
“fue como después de almuerzo.”
La máquina estaba instalada en la Estación Espacial Internacional durante la misión Futura de Cristoforetti.
Y por primera vez un espresso fue preparado en órbita.
Ya, pero ¿cómo chucha funciona una cafetera sin gravedad?
Acá se pone interesante.
La ISSpresso utilizaba cápsulas.
Pero no era simplemente una máquina doméstica amarrada a la pared con huincha americana.
El sistema tenía que trabajar bajo condiciones totalmente distintas.
El agua se calentaba y presurizaba para preparar la bebida, mientras tuberías y componentes estaban diseñados para operar de forma segura en microgravedad.
La Agencia Espacial Italiana señala además que el sistema podía utilizarse para preparar café, té, caldo y otras bebidas calientes.
Y después tenemos un pequeño problema:
la taza.
En el espacio tu taza sirve bastante poco
En la Tierra sirves café y la gravedad hace una excelente pega manteniéndolo abajo.
En microgravedad:
no tanto.
Así que originalmente el espresso de la ISSpresso se dispensaba en una bolsa especial y se bebía utilizando una pajita.
El café y la crema no se comportaban igual que en la Tierra y la taza tradicional tuvo que ser reemplazada por este sistema cerrado.
Lo cual genera una situación bastante maravillosa.
Después de gastar años en desarrollar una máquina capaz de preparar espresso en el espacio…
terminas tomando la weá desde una bolsita.
La tecnología tiene sentido del humor.
¿Y quedaba igual que un espresso de cafetería?
No exactamente.
Y sería medio absurdo esperar que sí.
En microgravedad los líquidos se comportan distinto.
No tienes la misma interacción entre:
- líquido
- gas
- superficie
- y gravedad
Por lo tanto, incluso cosas tan básicas como la formación de crema y la manera en que el café llega a tu boca cambian.
Si quieres entender por qué un espresso ya es distinto de un café filtrado acá abajo, tenemos un artículo completo sobre espresso vs café filtrado.
Ahora imagina agregarle:
cero gravedad.
Ya estamos complicando bastante la receta.
La gravedad también participa cuando tomas
Esta es probablemente una de las partes más entretenidas de toda la historia.
Cuando tomas café en la Tierra:
inclinas la taza,
el líquido se mueve,
llega a tu boca.
Nunca piensas:
qué tremendo trabajo hizo Newton acá.
Pero en el espacio los líquidos tienden a adherirse a las superficies y formar masas debido principalmente a la tensión superficial.
Eso significa que hasta el recipiente desde el que bebes debe diseñarse pensando en cómo se moverá el líquido.
De hecho, posteriormente se desarrollaron las llamadas Space Cups, recipientes que aprovechan geometría y fuerzas capilares para permitir beber de una manera más parecida a una taza terrestre.
Sí.
Existe gente haciendo ingeniería para que el café llegue correctamente a tu boca.
Y después nosotros reclamamos porque lavar la prensa francesa da lata.
¿Todo esto era realmente necesario?
Para sobrevivir:
probablemente no.
Para vivir meses dentro de una estación espacial:
la respuesta empieza a cambiar.
Las misiones de larga duración implican aislamiento, rutinas extremadamente controladas y estar lejos de prácticamente todas las comodidades cotidianas.
La propia Agencia Espacial Italiana señala que los tripulantes de misiones largas extrañan cosas habituales de casa, incluyendo una taza de café recién preparada.
Entonces una máquina como ISSpresso no era solamente:
miren, hicimos café en el espacio porque podemos.
También tenía que ver con entregar pequeñas experiencias normales dentro de un ambiente completamente anormal.
Y eso tiene bastante sentido.
Porque el café nunca ha sido solamente cafeína
Esta parte nos gusta.
Si el único objetivo del café fuera entregar cafeína, podríamos resolver toda esta industria con una pastilla y seguir trabajando.
Pero no hacemos eso.
Bueno.
Algunos sí.
Pero no estamos construyendo una tienda alrededor de comprimidos.
Tomar café tiene:
- aroma
- temperatura
- rutina
- preparación
- sabor
- pausa
- y contexto
Por eso una taza puede sentirse distinta aunque la cantidad de cafeína en el café sea similar.
Y probablemente por eso alguien consideró razonable mandar una cafetera espresso a una estación espacial.
No era solamente la molécula.
Era el ritual.
La ISSpresso estuvo bastante rato allá arriba
La aventura tampoco duró una sola taza.
La máquina permaneció aproximadamente 32 meses a bordo de la Estación Espacial Internacional y participó en distintas expediciones antes de finalizar su misión en 2017.
Treinta y dos meses.
Más de dos años.
Eso significa que la ISSpresso ha pasado más tiempo en el espacio que la mayoría de nosotros logrará mantener limpio el molinillo.
Y recorrió una cantidad absurda de kilómetros
Como la Estación Espacial Internacional orbita constantemente la Tierra, cualquier cosa que está dentro también acumula una cantidad ridícula de kilómetros.
Durante su misión, Lavazza calculó que la ISSpresso recorrió más de 650 millones de kilómetros.
Entonces técnicamente existió una cafetera que:
- viajó cientos de millones de kilómetros
- dio miles de vueltas alrededor de la Tierra
- vivió en microgravedad
- y preparó espresso para astronautas
Mientras la cafetera de tu casa probablemente está reclamando porque no la descalcificaste desde 2024.
¿Esto ayudó a investigar algo o fue puro lujo espacial?
Había también interés técnico.
Trabajar con líquidos calientes bajo presión en microgravedad obliga a resolver problemas de:
- seguridad
- transferencia de calor
- presión
- flujo de líquidos
- y materiales
La ASI señala que la tecnología desarrollada para este tipo de preparación en microgravedad podía aportar información útil para nuevos métodos y técnicas de preparación incluso en la Tierra.
Así que sí:
había ciencia.
Pero también había café.
Podemos tener ambas cosas.
Lo mejor de esta historia es lo absurdamente humana que es
Podemos mirar todo esto y pensar:
qué pérdida de tiempo, si podían tomar soluble.
Claro.
También podríamos comer todos los días exactamente los nutrientes necesarios en una pasta gris y evitar restaurantes para siempre.
Pero somos personas.
Tenemos costumbres.
Sabores.
Rituales.
Cosas completamente innecesarias que hacen que el día sea un poco mejor.
Y aparentemente llevar café a cientos de kilómetros sobre la Tierra era una de ellas.
Café en el espacio, pero sin ponerse demasiado romántico
Tampoco exageremos.
La ISSpresso no salvó la exploración espacial.
No permitió llegar a Marte.
No descubrió vida extraterrestre.
No abrió un Starbucks orbital.
Fue una máquina especializada que logró hacer algo técnicamente complicado:
preparar espresso en microgravedad de forma segura.
Y detrás de esa pequeña extravagancia hay una muy buena demostración de cuánto cambia una tarea cotidiana cuando sacas de la ecuación algo tan básico como la gravedad.
Eso la hace bastante interesante.
Y pensar que nosotros nos complicamos por la molienda
A veces preparando café nos ponemos dramáticos porque:
- el agua estaba a 92° y no 94°
- la molienda quedó un poco gruesa
- el café demoró 20 segundos menos
- o la balanza decidió apagarse justo cuando empezamos
Mientras tanto había ingenieros preguntándose:
¿cómo mierda evitamos que el espresso caliente flote dentro de una nave espacial?
Perspectiva.
En resumen, pa’ no alargar más la weá
El café en el espacio existía mucho antes de 2015.
Lo extraordinario de la ISSpresso fue conseguir preparar espresso en microgravedad.
La máquina fue desarrollada por Argotec y Lavazza junto con la Agencia Espacial Italiana, llegó a la Estación Espacial Internacional en 2015 y Samantha Cristoforetti preparó con ella el primer espresso en microgravedad el 3 de mayo de ese año.
Necesitaba controlar:
agua caliente + presión + microgravedad + seguridad
y originalmente el café terminaba en una bolsa especial para poder beberlo sin convertir la estación en una lluvia orbital de espresso.
¿Era indispensable para mantener vivo a un astronauta?
No.
¿Es profundamente humano gastar ingeniería aeroespacial para conseguir una taza de café mejor?
Absolutamente.
Porque aparentemente podemos abandonar la Tierra…
pero dejar el café ya era pedir demasiado.
Ahora falta la parte importante: tomarse un rico café.
Elige uno que te tinque o déjanos ayudarte a encontrar la weá que calza contigo.

