Prepáralo bien

Cómo usar una prensa francesa sin convertir el desayuno en un proyecto de la NASA

Te explicamos esto en simple, sin chamullo cafetero, para que entiendas qué hacer, qué evitar y cómo sacarle mejor sabor a tu café.

Cómo usar una prensa francesa sin convertir el desayuno en un proyecto de la NASA

En simple:

  • 15gr. de café
  • 250ml. de agua
  • Molienda gruesa
  • Agua entre 90 y 96 °C
  • 4 minutos de espera

Antes que nada: esto no es física cuántica

Preparar café en prensa francesa es probablemente una de las formas más fáciles de hacer buen café en la casa. Y no necesitai llenar la cocina de accesorios para que quede rico.

Pero como esto es café de especialidad, obviamente logramos convertir algo que consiste básicamente en tirar café y agua dentro de un jarro en una conversación sobre temperatura, molienda, extracción y no sé qué tanta weá.

Tranqui.

Vamos a quedarnos con lo que realmente importa.

Lo que necesitai…, y no, no son 14 accesorios

El Café
Idealmente usa café fresco y molienda gruesa.

¿Por qué gruesa?
Porque el café va a estar varios minutos metido en el agua. Si lo mueles demasiado fino, puedes terminar sacándole más de la cuenta y la taza puede quedar más amarga.
Además, nadie quiere tomar café con textura de barro. Al menos esperamos que no.

El agua
Si puedes, usa agua filtrada.
El café es principalmente agua, así que si el agua tiene gusto raro, adivina qué va a pasar.
Sí.
Tu café también va a tener gusto raro.

La receta, pa’ que no te vendan humo

Ya tenís las cantidades arriba. Ahora viene la parte importante: qué hacer con ellas.

Cómo preparar café en prensa francesa

  1. Calienta el agua
    Llévala aproximadamente a 90–96 °C.
    ¿No tienes termómetro? No pasa nada. Hierve el agua y espera unos 30 segundos antes de usarla.
    No es necesario convertir la cocina en un laboratorio.
  2. Echa el café
    Pon los 15 g de café molido grueso dentro de la prensa.
    Hasta aquí deberíamos ir todos bien.
  3. Agrega el agua
    Vierte los 250 ml de agua caliente sobre el café.
    Revuelve suavemente para que todo el café quede mojado.
    Suavemente. No estamos batiendo huevos.
  4. Espera cuatro minutos
    Pon la tapa, pero no bajes todavía el émbolo.
    Ahora espera 4 minutos.
    Esta es probablemente la parte técnicamente más exigente de todo el proceso: no hacer nada.
  5. Baja el émbolo y sirve
    Presiona lentamente hasta llegar al fondo.
    Después sirve el café.
    Listo. Sobreviviste a la prensa francesa.

¿Te quedó medio como las weás? Se puede arreglar

  • Si quedó muy amargo
    Prueba una molienda un poco más gruesa.
    También revisa que no lo hayas dejado eternamente dentro de la prensa mientras respondías WhatsApp.
  • Si quedó demasiado suave
    Prueba una molienda un poco más fina o aumenta un poco la cantidad de café.
    No hay una policía internacional de la prensa francesa.

    La receta es un punto de partida. Después la ajustas a cómo te gusta a ti.

¿Qué tipo de café anda bien en prensa francesa?

La prensa francesa suele dejar una taza con más cuerpo, porque mantiene buena parte de los aceites naturales del café.
Por eso anda muy bien con cafés dulces, achocolatados o más intensos.
Pero tampoco hay una regla sagrada.
Si tienes un café y te tinca prepararlo en prensa, prepáralo.

La peor tragedia posible es que después quieras ajustar la receta. No estamos desactivando una bomba.

En resumen, pa’ no alargar más la weá

Si mañana se te olvida todo este artículo, acuérdate de esto:
15 g de café + 250 ml de agua + molienda gruesa + 4 minutos.
Con eso ya tienes una muy buena base.
El resto es probar, ajustar y encontrar cómo te gusta.
Porque al final esa es la gracia.
No preparar el café como dice algún iluminado de internet.

Prepararlo como te gusta a ti.

YA CACHAI UN POCO MÁS

Ahora falta la parte importante: tomarse un rico café.

Elige uno que te tinque o déjanos ayudarte a encontrar la weá que calza contigo.

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